Supongo que todo fan del cine bizarro, englobando en esta definición cualquier obra que se salga de lo común y socialmente aceptado, tiene una película que hizo que su mente se retorciera para siempre. En mi caso no fue otra que Holocausto Canibal (Ruggero Deodato, 1980).
No creas, estimado lector psicópata, que elegí esta película por su fama y/o morbo. No, simplemente fue la opción elegida por un grupo de adolescentes A.S (antes de los smartphones) que tenían un video VHS y una casa sin padres. Ya alquilarla en el videoclub fue una odisea, ya que ninguna era mayor de edad. Pero lo logramos, y así nos fue la vida.
