No todo el cine gore es un batiburrillo de muertes sin sentido, sangre, mujeres potentes y risas bizarras. Algunas películas se salvan gracias a una historia sólida y fiable, un guión lógico y/o unas interpretaciones inconmensurales. Pongamos por ejemplo, Gurotesuku, 2009; de Kôji Shiraishi.
Mentiría si dijeramos que Grotesque no es insana hasta la médula. Sí, la película es sangrienta, impactante e incluso hiriente para
personas no acostumbradas al cine Gore. Incluso para las mentes perturbadas de este blog.
(SI LA CARÁTULA PARECE UNA POSTAL DE NAVIDAD COMPARADA CON LA PELI)